19 oct 2012

Drama adolecente. Primer acto.

Y yo aquí siendo una culera de mierda con gente que sí vale la pena por... ¿por qué? ¿¡Por tí!? Ojalá te pase igual -aunque lo dudo, yo te conozco bien. No lo parece, porque evito a toda costa entenderte. Descifrarte. Ya te amo así. No puedo imaginar lo que me haría verte como una persona real, no un sueño distante. Me destrozaría.


¿Por qué tú? No es justo. Nunca los he querido como a ti. Nunca los he sentido como a ti. Incluso cuando ellos han sido buenos. Cuando han soportado mis caprichos y mis banalidades sin chistar, hasta con alegría. Cuando he respondido a palabras y gestos de amor casi con desprecio. Con repulsión.

Incluso así, tu me dueles. Y te suplico con mirada lastimosa por una palabra de aceptación. Y vomito frases melosas con el corazón en un puño esperando una ser de tu agrado. Que asco me doy.

Pd. Te odio. Te odio muchísimo.
Pd1. Karma de mierda